K-11 TAGANGA Por: Gustavo H. Arrieta López




Ella descamaba con maestría quirúrgica, ahí mismo en la orilla, lo recién pescado. Extraía con un dedo desde las agallas y de un solo “jalón”todas las vísceras para ir arrojándolas a ese mar de asfalto del atardecer al albedrío de peces, alcatraces y pelícanos.

Luego bajaba hasta Santa Marta a venderlos. Pero a duras penas distinguía la tablilla azul con letras negras, blancas y números rojos; en la medida que se acercaba la “busetica”, entrecerraba sus ojos para identificar mejor esos garabatos que ya casi había olvidado: 

-          “cosas de la escuela que a mí no me sirvieron pá ná”.- decía.

En verdad, ya todos los choferes de la ruta la conocían y aunque ella no estuviera ahí en el paradero, se detenían a mirar a lo lejos de la calle por si viniera a mitad de cuadra, por la iglesia Santa Ana,con su ponchera de aluminio.Yo mismo había sido testigo de algunas de esas absurdas paradas, porque ella nunca estaba a una hora exacta, ya fuera temprano en la mañana o cercano el mediodía. Solo habíamos coincidido en la misma buseta dos veces a eso de las nueve de la mañana cuando salgo para la biblioteca de la playa frente al parque Bolívar. El primer día que la vi me pareció una mujer ordinaria, busca pleitos, mal hablada y vulgar.

-          Nojodaaa, depende de cómo este la pejca y de lo que se venda, algunos días me va má mejor  que otros. Porque ajá… si la jalada  está mal y no se coge ná,  me toca rebuscarme en alguna otra cosita, eche… en lo que salga, yo me le mido a too…   cuando hay pescao, toca patonearla por los barrios de platica… yo con mi poncherita: “llevo el pescado freeesscoooo… llevo el pargo, la cojinoa, el bonito freeessscoo…” dependiendo de la temporá. Y eso que tengo una clientela fija que siempre me  encargan…

La segunda vez dejó de ser un pasajero más -compañera de viaje en el trayecto del destino-, yo iba a mis lecturas y ella a su casa en Taganga. Mujer dicharachera, entrada en años, con una falsa gordura que enmarcaba su espontaneidad.Me llamaba la atención la manera como la trataba el chofer y hasta el cobrador de la buseta y su forma de responder a ese trato. Ese día se subió a la buseta con su gran ponchera vacía y una bolsa negra repleta de ropa usada que“niña Empera” le había regalado y que el ayudante le recibió y acomodó prontamente debajo de uno de los asientos. 

-          ombe tronco ´e calor hace… carajo yeso que todavía no son las doce. 

Ese día por ir escuchando las historias de Chayo me pasé de mi lugar de destino y para cuando me vine a dar cuenta, la buseta ya iba subiendo por las estrechas curvas de la carretera que partía en dos los cerros del norte de la ciudad, pero resultaba grato escuchar sus cuentos de otros tiempos… indios y sus guacas… brujas y sus hechizos… extranjeros y sus “inversiones”…  santos y sus milagros… Yo había decidido seguir la ruta hasta el balneario, dar la vuelta y regresarme en la misma, tratando de pasar desapercibido del conductor para que no me cobrara el pasaje de regreso.Cuando“Chayo” pidió la “próxima” ahí frente a esa otra iglesia,la de San Francisco de Asís, con su ponchera y su bolsa.

Las personas que iban en la silla de atrás murmuraron en un tono burlón algo que no alcancé a entender, sacándome de ese embrujo Sherezade, y me quedé con las ganas de volver a coincidir en la ruta.
Le dimos la vuelta al pueblo, los nuevos pasajeros, el chofer, su ayudante y yo descubrimos un tumulto que se conglomeraba en manada en la estación de policía. Chayo quien a grandes voces de vulgaridades y maldiciones, con una máscara de sangre e ira, se enfrentaba a otra mujer:

-          ­…yo se lo advertí a esa bruja, que si se volvía a meter conmigo la iba a arrastrar…porque ella no sabe quién soy yo…porque aquí todo el mundo  sabe… que vende vicio y hasta su propia hija se la mete por los ojos a los extranjeros…

No volví a encontrármela. Con el transcurrir de los meses ya había escrito varias de las anécdotas que le llegué a escuchar en aquellas dos ocasiones. Para las vacaciones de diciembre, armamos un paseo familiar al balneario, ya saben: eso de bañarse en el mar, almorzar en alguno de los kioscos típicos, comprar una que otra bisutería a los artesanos del camellón y eso sí, llevar del mejor pescado fresco para la casa. Como de costumbre usamos el transporte público, pero al salir del mercado y doblar hacia la K-11 el trancón era monumental, media hora nos demoramos en llegar al Mirador y allí nos enteramos por la muchedumbre que bajaba en procesión que “Ella” había muerto hace tres días… y recordé a aquella otra “Mamá Grande” de la literatura. 

Cuentan que el chofer estaba recién llegado a la ciudad, que era reinsertado y además estaba enguayabado. Andaba a toda velocidad regateando con otro, en la mal llamada  guerra del centavo. Ella no venía a mitad de cuadra, yo salía a penas de la casa hacia el paradero. Chayo atravesaba la carrera 24 entrecerrando sus grandotes ojitos, buscando, buscando… como tratando de descifrar el espejismo de la manchita azul, blanca, negra y roja a lo lejos, esos garabatos que no aprendió en la escuela y con su ponchera aún llena de los frutos del mar, pero con una bolsa de zapatos usados de toda la familia de la niña Empera.

-          ombe tronco ´e calor hace… carajo y eso que todavía no son las doce. 

Se acababa de persignar frente a la misma casa del dios verdadero, justo en medio de la K-24. Cuando pudo leer por fin en todos los idiomas del mundo lo que decía realmente la bendita tablilla de la ruta hacia Taganga.


EL DOBLE FILO DE LA TRAICIÓN EN EL CUENTO “LA FORMA DE LA ESPADA” DE JORGE LUÍS BORGES


(Cimitarras y medias lunas en este peculiar fez)
http://www.viajesconmitia.com/2010/12/13/la-faz-oculta-del-fez/

Por: Gustavo H. Arrieta López


“El inglés”
     El personaje John Vincent Moon del relato “La forma de la espada” del escritor argentino Jorge Luís Borges, nace en Dungarvan Irlanda, tiene veinte años, es flaco y fofo, muy severo pero justo, algo alcohólico, siempre huraño. Le cruza la cara una cicatriz en forma de arco o de media luna, “moon”, es de ojos glaciales y bigote gris. No se da con nadie. Es republicano, católico, romántico, lector de algún manual comunista y del materialismo dialéctico. Algunos decían que era contrabandista. Entre sus concepciones del mundo Moon reduce la historia universal a un sórdido conflicto económico. Afirma que la revolución está predestinada a triunfar. Los juicios emitidos por Moon son de un tono apodíctico, no discute: dictamina con desdén y con cierta cólera. Todos le dicen “el Inglés de La Colorada”. Borges (1984)

El traidor
     El personaje de Judas representa uno de los enigmas más grandes de la era cristiana, evidencia de ello es la enorme cantidad de obras pictóricas, literarias y fílmicas que ha inspirado. Judas Iscariote dentro de la tradición cristiana es considerado el traidor de los traidores por antonomasia.  El historiador Burnet, Régis en su obra titulada: “El evangelio de la traición. Una biografía de Judas”, da cuenta del personaje  como el “mentiroso, traicionero, bellaco, ladrón, a Judas se le han atribuido todos los vicios desde hace más de dos mil años”. Mientras se pregunta: ¿Cómo un apóstol ha llegado a convertirse en el arquetipo del villano por excelencia? Burnet (2011)
      En el artículo del docente Manuel Guillermo Ortega titulado: “A veinte años de su muerte”. Identifica no solo el cuento anterior sino también otro relato de J. L. Borges, en donde claramente ha decantado el tema de la traición en su literatura: “Fergus Kilpatrick es al mismo tiempo héroe y traidor y está viviendo de nuevo los hechos ocurridos al emperador Julio César… y en el cuento “Tres versiones de Judas”, en que se plantea la herejía de que el verdadero Cristo no fue Jesús sino Judas, quien se sacrificó por la humanidad, condenándose al infierno, al cumplir la necesidad de entregar a Jesús para que con su muerte redimiera a la humanidad. Cuánto se alegraría Borges si estuviera vivo y se enterara de que, según el quinto evangelio encontrado —en Egipto, 1978, y solo ahora hecho público—, Judas no fue el traidor que los textos canónicos revelan sino el apóstol privilegiado, a quien Jesús le habría asignado la misión de entregarlo, convirtiendo entonces la traición en un hecho glorioso”. Ortega (2006)
    
     Del latín traditĭo, la traición es aquella falta que quebranta la lealtad o fidelidad que se debería guardar hacia alguien o algo. Consiste en renegar, ya sea con una acción o con un dicho, de un compromiso de lealtad.


     Según el diccionario de la lengua de la Real Academia Española, el significado literal del concepto y en su aserción segunda, Traición es:
2. f. Der. Delito cometido por civil o militar que atenta contra la seguridad de la patria.
Mientras que la definición del concepto “alta traición”…
alta ~.
1. f. traición cometida contra la soberanía o contra el honor, la seguridad y la independencia del Estado.
     Por otra parte, desde la psicología Roger L. Jackson, autor del artículo, El Sentido y sensibilidad de la traición: Descubriendo el significado de la traición a través de Jane Austen, escribe que "no ha habido sorprendentemente este pequeño escrito sobre lo que aún entendemos por el término". En psicología, los médicos describen la traición como la ruptura de un contrato social, sin embargo, los críticos de esta afirmación exponen el criterio de que el contrato social a largo plazo no refleja con precisión las condiciones y motivaciones, y los efectos de la traición. Los filósofos Judith Shklar y Peter Johnson, autores de las ambigüedades de la traición y marcos de Engaño, respectivamente, sostienen que, si bien no existe una definición clara de la traición, aunque ésta se entiende con mayor eficacia a través de la literatura.
     Al que traiciona, no le importa lo que pase con los que ha traicionado:
“Cobró los dineros de Judas y huyó al Brasil. Esa tarde, en la plaza, vio fusilar un maniquí por unos borrachos”. Borges (1984)
     Pero está claro que sufre su auto condena y cada cierto período de tiempo, aniversario quizá, se encierra en sí y ahoga sus penas en el alcohol:
“Dicen también que era bebedor: un par de veces al año se encerraba en el cuarto del mirador y emergía a los dos o tres días como de una batalla o de un vértigo, pálido, trémulo, azorado y tan autoritario como antes”. Borges (1984)
     Borges como narrador inicial escucha al inglés, quien tras la revelación de su verdadera nacionalidad, (quizá se esté traicionando a sí mismo), le cuenta a Borges la historia de la cicatriz en su rostro. De tal narración se extrae todo el recorrido del personaje desde que nace en Dungarvan (Irlanda) localidad costera de la ciudad y puerto en la costa sur de Irlanda, en la provincia de Munster, para encontrarlo luego en pie de lucha en alguna de las ciudades de la provincia de Connaught, hacia el otoño de 1922 en la quinta del general Berkeley en donde se refugia y ocurren los hechos. Luego atraviesa el océano Atlántico hasta Brasil; de la frontera de Río Grande del Sur. De allí lo encontrarán en la ciudad uruguaya de Tacuarembó, en La Colorada cerca del arroyo Caraguatá.

La verde Irlanda
     Borges recrea a Moon como conspirador en 1922 por la independencia de Irlanda en una de las ciudades de Connaught, provincia occidental de Irlanda, que comprende cinco condados: Galway, Leitrim, Mayo, Roscommon y Sligo. La Guerra montada contra el gobierno británico y sus fuerzas en Irlanda por el ejército republicano irlandés  IRA, datada entre enero de 1919 y julio de 1921. Terminó con una tregua en 1921, pero una minoría se rehusó aceptar el tratado, por lo que se inició la Guerra Civil Irlandesa, la cual duró hasta mediados de 1923.
     Pero este personaje no es el único irlandés, en la narrativa de Borges, que se enfrenta al penoso destino de la traición, especialmente a la traición a la patria. Fergus Kilpatrick en “el cuento titulado “El tema del traidor y del héroe” escrito en 1944 y que aparece publicado en su libro Artificios, en el que sitúa en la larga lucha por la independencia de Irlanda la paradoja del héroe que, siendo traidor a su causa, se sacrifica para reforzar la carga simbólica de la lucha en la que ya no cree”.
     A Borges (1984), le interesa la Irlanda de Oscar Wilde, la de James Joyce, la de Juan Escoto Erígena… por ello “se encuentra con Kilpatrick y con Moon, y así lo manifiesta en su libro de viajes Atlas:
Antiguas sombras generosas no quieren que yo perciba a Irlanda o
que agradablemente la perciba de un modo histórico. Esas sombras
se llaman el Erígena, para quien toda nuestra historia es un largo
sueño de Dios, que al fin volverá a Dios, doctrina que asimismo
declaran el drama Back to Methuselah y el famoso poema "Ce que
dit la Bouche d'Ombre" de Hugo; se llaman también George
Berkeley, que juzgó que Dios está minuciosamente soñándonos y
que si despertara de su sueño desaparecerían el cielo y la tierra,
como si despertara el Rey Rojo; se llaman Oscar Wilde, que de un
destino no sin infortunio y deshonra ha dejado una obra, que es feliz
e inocente como la mañana o el agua. Pienso en Wellington, que,
después de la jornada de Waterloo, sintió que una victoria no es
menos terrible que una derrota. Pienso en dos máximos poetas
barrocos, Yeats y Joyce, que usaron la prosa o el verso para un
mismo fin, la belleza. Pienso en George Moore, que en "Ave atque
Vale" creó un nuevo género literario, lo cual no importa, pero lo
hizo deliciosamente, lo cual es mucho. Esas vastas sombras se
interponen entre lo mucho que recuerdo y lo poco que pude percibir
en dos o tres días poblados, como todos, de circunstancias.
De todas ellas la más vívida es la Torre Redonda que no vi pero
que mis manos tantearon, donde monjes bienhechores salvaron para
nosotros en duros tiempos el griego y el latín, es decir, la cultura.
Para mí Irlanda es un país de gente esencialmente buena,
naturalmente cristiana, arrebatados por la curiosa pasión de ser
incesantemente irlandeses.
Caminé por las calles que recorrieron, y siguen recorriendo, todos
los habitantes de Ulysses.




La “media luna” de la cimitarra
     Pero uno de los elementos que brinda al relato y al personaje borgiano  ese carácter culto y hermético característico, aparte de los libros “controversiales e incompatibles” de la biblioteca del general Berkeley, es el arma blanca -corto punzante- y merece  atención especial.
De una de las panoplias del general arranqué un alfanje; con esa media luna de acero le rubriqué en la cara, para siempre, una media luna de sangre”.   Borges (1984)
     Se trataba de una cimitarra de Nishapur, “en cuyos detenidos arcos de círculo parecían perdurar el viento y la violencia de la batalla”, Borges (1984). Al indagar sobre el origen de dicha “espada” se descubre una larga trayectoria a través de diversas culturas, sin embargo:
“La voz cimitarra parece venir de la derivación italiana "scimitarra" del shamsir persa, y sirve en occidente para referirse a  cualquier sable curvo musulmán u oriental… Del mismo modo que la espada era el espíritu de la caballería y del ser caballero en occidente, en oriente la cimitarra era el arma bendita del Islam, puesto que era el arma de Alá”.
     De aquí se deriva tal importancia del arma con que se le propinara la herida a Moon, de la cual le quedara una cicatriz y de tan particular forma, “la forma de la espada”. ¿Qué otro objeto sagrado más contundente para marcar al traidor? Y es esa vergüenza de verse y sentirse “el Judas” que lo lleva, gracias al artificio narrativo de Borges, a develar la tan celosamente guardada historia de su cicatriz mediante la voz del otro:

El inglés versus Moon… El personaje
     “Aunque la propiedad del discurso narrativo es mutante, ya que oscila entre los personajes, el narrador y la propia escritura, consideramos que es precisamente el fraude de la voz (que implica el fraude de la identidad) la estrategia en que se inscribe el relato de la infamia. En consecuencia, la infamia del personaje no se constituye exclusivamente como una categoría moral, sino contiene una forma de expresarse en el estilo; se da en la elocutio como sostén de la dispositio: el juego especular nos remite a la duplicidad que manifiesta la alteridad del sujeto enunciativo. Una doble traición cobra forma: por un lado, diegética, la ejecutada con el compañero del protagonista a través de la delación; por otro, pragmática, la asunción de una identidad ajena, que invierte los patrones interpretativos del texto”.  Valesini (1999)
    Justo allí es en donde John Vincent Moon  “padece” el doble filo de la traición. Inicialmente, cuando las circunstancias históricas de su nación han hecho de él, que es un ser idealista, una persona que empuña un arma y se ha unido a la causa revolucionaria, pero finalmente se da cuenta y lo evidencia su “compañero” que es un cobarde y que no puede con el peso de la guerra:
     “A gritos nos mandó que nos detuviéramos. Yo apresuré mis pasos, mi camarada no me siguió. Me di vuelta: John Vincent Moon estaba inmóvil, fascinado y como eternizado por el terror. Entonces yo volví, derribé de un golpe al soldado, sacudí a Vincent Moon, lo insulté y le ordené que me siguiera. Tuve que tomarlo del brazo; la pasión del miedo lo invalidaba”. Borges (1984)
     Después de eso Moon no sería el mismo. Tampoco podría con el humillante auxilio que le brindaría su compañero curándole la herida propinada por el fuego enemigo:
Una descarga de fusilería nos buscó; una bala rozó el hombro derecho de Moon; éste, mientras huíamos entre pinos, prorrumpió en un débil sollozo”. Borges (1984)
     Moon se descubre impotente ante su condición de indefenso y en la traición vislumbra el camino de su “salvación”;  no le queda más que la delación como mecanismo de defensa y es por ello que “el inglés”, el narrador de su propia desgracia, continúa adelante con su plan y no termina ahorcado de cualquier árbol bajo la culpa de las treinta monedas. No solo huyendo de su patria sino también aceptando un apodo que va en contra con la causa que defendía.

El paso a paso
     Desde el análisis a través del modelo de Vladimir Propp, las funciones que elige Borges para desarrollar su relato están  dispuestas de la siguiente manera:
Un primer momento es el encuentro del narrador (Borges) con el personaje principal (el inglés)
I. Interrogatorio
II. Transfiguración
III. Trasgresión
IV. Reconocimiento
     En un segundo momento del relato el personaje principal narra su historia a través de la voz del otro, el traicionado y el modelo refleja las siguientes funciones:
V. Información
VI. Combate
VII. Socorro
VIII. Engaño
IX. Reacción del héroe
X. Persecución
XI. Marca
XII. Fechoría
XIII. Partida
XIV. Llegada de incógnito
XV. Transfiguración
XVI. Descubrimiento
XVII. Castigo

Funciones y motivos del relato “La forma de la espada” de Jorge Luís Borges
1. La presentación: El narrador describe al inglés de la Colorada.
2.  El encuentro: El narrador se encuentra con el inglés.
3.  El interrogatorio: El narrador indaga sobre el origen de la cicatriz.
4.  La narración: El inglés evoca su pasado en la guerra civil.
5. El traidor: El inglés describe a John Vicent Moon
6.  El ataque: Los revolucionarios reciben un ataque de sus enemigos.
7.  La cobardía: Queda al descubierto la cobardía de Moon.
8. La herida: Moon es herido y socorrido por el inglés.
9.  El huida: Moon y “el inglés” huyen y se refugian.
10. La curación: Moon recibe atención por parte del inglés.
11.  La traición: Moon delata a su compañero protector.
12. La persecución: Moon es perseguido por toda la casa.
13. La herida: Moon recibe la herida en la cara con una cimitarra.
14. La captura: El compañero de Moon es capturado y asesinado por los Black and Tans.
15. La huida: Moon cobra su recompensa y huye al Brasil.
16. El desprecio: Recibe el desprecio de Borges.



BIBLIOGRAFÍA
Borges Jorge Luís. (1984). Ficciones. La forma de la espada. Buenos Aires. Editorial Oveja
       Negra Ltda.


Borges, Jorge Luis. (1984)  Atlas. Ogham. Blog de Arte Celta-Irlandés Traducciones y    


Burnet, Régis. (2011) El evangelio de la traición. Una biografía de Judas. Argentina.    


Definición de  traición. (s. f.) Recuperado el 29 de mayo, de 2014, de   


El tema del traidor y del héroe, de Borges (2007). Revista virtual Innisfree. Recuperado el 
      22 de mayo, de 2014, de https://innisfree1916.wordpress.com/2007/02/15/amhran-na-bhfiann-the-soldier%E2%80%99s-song/


Guerra de Independencia Irlandesa. Wikipedia. La enciclopedia libre. Recuperado el 27 de  


Garrido Antonio, Domínguez “El texto narrativo” –Teoría de la literatura comparada Pág.   
       29 Editorial Síntesis S.A. Valle Hermoso, Madrid.


Ortega, Manuel Guillermo. (2006). A veinte años de su muerte. Los grandes temas en
       Borges. Revista Casa de Asterión 25. De  



Real Academia Española (2009). Diccionario de la lengua española. De  


Roland Barthes; A. J. Greimas; Claude Bremont; Jules Gritti; Violette Morin; Christian          
       Metz y Gerard Genett; “Análisis estructural del Relato México, Editorial Tiempo.


Traición, Definición, Firma y consecuencias, Trauma de la traición, Traición política,
       Double cross (s. f.) Recuperado el 29 de mayo, de 2014, de
       
Valesin, Aldo Oscar. (1999) La forma de la espada de Jorge Luis Borges. Escritura y
     metaescritura. Revista signos versión On-line 32 n.45-46 Valparaíso de   



LOS MARES DE FERNANDO DENIS



Tú, con el mar ardiendo en los ojos, me dirás:
“Vine a mostrarte los colores de las cosas que sueñas”. 

F.D.

Por: Gustavo H. Arrieta López

Desde la antigüedad el mar ha estado presente en la obra de los más grandes artistas, la influencia que el paisaje marino ejerce es muy poderosa. En el caso de las letras muchos son los poetas y escritores que le han cantado sus versos y párrafos a la inmensidad de imágenes que evoca el piélago. En el ámbito de la poética del Caribe colombiano ya lo había logrado Gregorio Castañeda Aragón, (Santa Marta – Magdalena 1884-1960), por lo que le mereció el título de “el poeta del mar”. Tal como lo evidencia su poema: VIEJO MARINO


El único paisaje que no ha muerto
en tus cansados ojos es el mar.
Andar caminos de la tierra fuera
llevar lejos, más lejos,
esa fatiga de ciudades tristes
que tanto pesa en tu fardel viajero.


Sin embargo, Fernando Denis Sanjuán nacido en el año de 1968, habiéndose alejado desde la adolescencia de su natal Ciénaga, municipio costero al norte del departamento del Magdalena hacia la capital del país, se llevó consigo ese mismo mar Caribe de su compatriota Castañeda Aragón, en cada recuerdo de infancia y lo evocó en las lecturas de los clásicos de la literatura universal, para luego recrearlo en los versos que fue arrebatándole a la soledad, pero también a la esperanza de alcanzar el reconocimiento global.

Ya desde muy temprana edad comienza a demostrar de lo que está hecha su escritura con su poema titulado: “La dama de sal”, en el cual la presencia de ese Mar Caribe empieza a latir en su poesía…

La flor del pez se oscurece.
En el reloj del agua duerme la cóncava luz
que mueve sus agujas de hielo.
La espada se disuelve, su nombre convertido en una ola
ya es también hierro enfadado bajo la luna de agua.
Y mientras el mar teje su museo, su colección de auroras y de noches,
 la dama de sal se yergue, ingrávida,
y permanece inmóvil junto al abismo insondable con su leyenda:
Yo soy el mar. Y el agua va y viene con mis recuerdos.


En palabras del escritor y docente Guillermo Ortega en su artículo titulado: Fernando Denis o la conciencia del poema, (1)  “Hay dos patrias raizales en Fernando Denis: la Ciénaga Grande de su infancia y adolescencia, la de las aguas batidas por la luz del Caribe, del trópico, y la patria literaria hecha de los sedimentos de una lectura arrebatada y razonada de los clásicos pero también del arte, sobre todo de la pintura y la música”… “En Denis, uno siente el Caribe con su ola salada”.

Cada uno de sus títulos publicados (desde “La criatura invisible en los crepúsculos de William Turner “en 1997, “Ven a estas arenas amarillas” en 2004, “Alguien enciende las lámparas de octubre” contenido en el libro “El vino rojo de las sílabas” en 2007 y “La geometría del agua” en 2009), representa un recorrido por  rutas interoceánicas; hasta el punto de autoproclamarse en una llamada telefónica ante el poeta Jotamario Arbeláez: “El Homero del Caribe”.(2)

El escritor Enrique Serrano expresa en el prólogo del libro “La geometría del agua”, que “la poesía navega por mares oscuros, buscando acentos entre escombros”… a demás que Hacer una rica y desbordada poesía con la materia prima contemporánea pero plagada de cadencias clásicas… es la originalidad de Denis”. (3)

La poética de Denis se asemeja entonces al mapa antiguo de un mundo poco explorado, aquel con el que navegaban los primeros marinos del viejo mundo en busca de las Indias. Una cartografía de continentes y mares sin descubrir, de un mundo imaginado por un niño que juega con barquitos de papel en el mar que limita, que surca con el patio de su casa. Y como en cada playa hay tesoros por reclamar con el presente artículo se navegará cada uno de sus mares, poema tras poema intentando revelar  las civilizaciones ancestrales que lo han visto florecer como poeta.

El mar, no como elemento aislado, para Denis es crucial, pues ya ha trazado las rutas de ida y de regreso desde su realidad actual en la ciudad hasta esas otras orillas, ya en el sueño, ya en el pasado, ya en épocas  en donde visita al pintor inglés William Turner, a Algernon Charles Swinburne poeta inglés de la época victoriana, al arquitecto italiano Giovanni Battista Piranesi, al comandante militar turco-mongol Tamerlán, etc. O aquellos otros tiempos remotos en donde rinde culto a los dioses de la antigua Grecia, a personaje de la literatura universal o simplemente a esa playa de la infancia desde la cual el horizonte se planteaba como la puerta al deseo de ser el mejor poeta del mundo, el poeta más grande de Colombia.

José Ramón Ripoll poeta y escritor español en su ensayo titulado “Monedas de Oro” publicado en la ciudad de Cádiz, el 30 de diciembre de 2008 aunque realiza un primer acercamiento a la poética de Fernando Denis y a su libro “La geometría del agua”, descubre el carácter universal de la misma pero también cómo el elemento del “mar” se transforma en piedra angular de su crecimiento como poeta…

 “La poesía es un tren que viaja hacia la noche…”, nos confiesa el autor en las líneas introductorias de esta aventura mítica, desde el propio título de este libro: El mar arroja sus monedas de oro. Un tren que se adentra en la oscuridad ignorando su ruta y su destino, pero que encuentra su razón de existir en el ir y venir de sus viajeros, en el roce monótono de sus propios hierros sobre los raíles o en los nombres ambiguos que toman forma desde el humo que desprende su chimenea. Concretamente, este poemario es un viaje nocturno, aunque más sobre el mar que por la tierra, una larga travesía por el tiempo, “que es un mar incesante que perfora las piedras”, pero que al penetrarlo tenemos la sensación de pararlo y convertirlo de pronto en espacio infinito, donde podemos contemplar nuestra vida, todas las vidas a la vez, todos los momentos de la Historia en un solo plano sin conjugar sus verbos: ni pasado, ni presente, ni futuro, sino un lugar donde Helena, Isolda o Beatriz se funden en el amor de un mismo bardo, en la mirada del poeta a través de un prisma cristalino o en la escritura simultánea de sus propios nombres.

…Cuando uno se encuentra libros como este, verdaderamente hay que dar gracias al mar porque nos arroja sus monedas de oro. En este caso, sería deseable que el océano arrastrara en sus corrientes estos poemas y los esparciese por las playas de nuestra lengua, de todos los puertos y orillas de nuestro idioma en beneficio de la poesía y de la comunicación entre los hombres. (4)

Cristina Maya poeta colombiana, heredera de la poética de su padre Rafael Maya, reconoce también la importancia y la simbología del “mar” en Denis, en su trabajo titulado  LA POESÍA DE FERNANDO DENIS, publicado en El Nuevo Siglo, en Enero 10 de 2010… Del mismo modo su intención plástica le lleva a concebir el universo como un gran lienzo donde todas las formas posibles son susceptibles de plasmarse. Así hay dos de ellos donde puede anclarse la mirada: el firmamento y el mar. Entonces las palabras cumplen una especie de función pictórica a la manera como el artista pinta las diferentes formas con el pincel. “Pienso en el mar del siglo XIX /en ese enorme lienzo semejante al mar/que estremece el lenguaje...” Y que poesía y pintura se confunden, lo vemos con evidencia en estos versos: “Mira el dibujo que quedó en tu mano/temblorosa/cuando tocaste el cuerpo desnudo de la poesía”.

En la obra de Denis existe también un marcado afecto por el Caribe, por ese paisaje marino que sin duda contempló desde niño y que explica su poesía actual. En su libro Ven a estas arenas amarillas (2004) el protagonista es el alter ego del poeta, un joven pintor del Caribe que "reinventa los colores"… (5)


En el proceso de revisar minuciosamente la obra del autor y luego de hallar el “problema” de estudio y de extraer “con lupa” cada uno de los versos que se escribieron indicando de manera literal la palabra “mar”, se propone agrupar éstos bajo un punto en común. Dicha labor dio como resultado las siguientes categorizaciones: el mar como lugar de referencia o punto geográfico, el mar adjetivado, el mar en sus metáforas, el mar personificado, el mar definido o descrito, el mar sugerido, el mar literario y el mar estampa. Cada una de las cuales se ejemplifica puntualmente con los diferentes versos extraídos de sus libros publicados. A manera de ejemplo se identificarán los versos con sus respectivas imágenes que referencien el concepto de Mar ya sea literal o implícitamente en el poema titulado: Otra versión del mar…


En los sitios donde la espuma teje su tela de araña, su manto azul,
su verdeante enciclopedia de luz y de sombra y de abismos,
el mar traza  la geometría del agua,
y de su grave herida roja brota un crepúsculo manchado
de tierra y de cielo: gritan los acantilados de mármol, brama el mar
en el cuenco y en la palabra, en la luz de su tumba,
lima sus lenguas y sus dialectos de oro,
y su oro estremece mis días en la orilla, mi desesperada biografía de escribano,
mi cansada geografía de parajes anónimos,
de bosques y llanuras junto al violeta salvaje
estremece mi tiempo alucinado de fabricante de relojes de arena,
los pájaros que llevo dentro en mi vida de árbol,
los nombres que llevo grabados para siempre
en mi vida de piedra.

A continuación se presentan los versos categorizados bajo la premisa de los diferentes “mares de… Fernando Denis”.


Lugar de referencia - Punto geográfico
Encontraremos la palabra “mar” referenciando un lugar geográfico del globo terráqueo o un momento histórico de la humanidad. Con estas imágenes las evocaciones a los grandes artistas que lo alimentan se fortalecen en poemas de gran factura. Mares antiguos, extranjeros y locales, testigos de cruentas batallas navales y de embrujadas aguas se encuentran en los siguientes poemas reseñados:

·         En el poema SWINBURNE EN EL INFIERNO, Denis rinde culto a la memoria del “poeta de la decadencia”, en las lejanas costas frías de Gran Bretaña, “ahora que el tiempo me niega el sueño / mortal, / el sueño que soñé en el mar de Inglaterra.”

·         En UNA PARÁBOLA PARA EL OJO “El cielo del tiempo, el de Turner, de furiosos / Metales rojos, / Destrozando viejos papiros en el mar, /

·         ENIGMA PARA SIETE COLORES “El sueño es el sueño de los hexámetros, donde el mar / Arde con más felicidad que todos los mares de Europa.

·         POR FAVOR, AÍDA NO VENGAS AL JARDÍN “Te regalo la historia de la espada. Es preciso / Que cantes los mares y seas la luna en las páginas de arena”. “Te regalo el mar de Coveñas sin Elenas de Troya / Sin Simbad y sin Vikings”.

·         LO QUE DICE UN ORNITÓLOGO PRERRAFAELISTA “Pienso en el mar del siglo diecinueve /

·         BALADA DEL MARINO FENICIO Mis hábiles huesos, endurecidos como / El mármol de un palacio, / Han conocido el secreto del famoso mar de Ulises…

·         TAMERLÁN  “Antes del alba de barro y centella mueren los dioses, / Y sus caravanas enfermas se hunden en mares / Y bosques polvorientos.”

·         DE UNO QUE VIO A CIRCE “Bajo un cielo lleno de estrellas, / Junto a ese mar griego que va y regresa hasta la isla.

·         PIRANESI, CANTO DE PIEDRA “En la piedra quedó el dibujo que arrastró el mar hasta la orilla, / el rostro de una niña griega que iluminaron los relámpagos.” “Piranesi pensó abandonar la escultura en el desierto / Y no en el mar de Venecia. / No en ese prodigioso laberinto de las aguas.

·         MÚSICA DEL NUEVO MUNDO El mar del Nuevo Mundo sacude sus tambores”… “Ahora tiemblan en el mar las naves de Tarsis”.

·         EL CUADRO EN EL SÓTANO “Y me abruman todavía todas las tintas de tu carta: / “…el mar Atlántico y su espesa bruma, / Y esa Costa de ardientes palmeras antes de ver / derramado todo el crepúsculo  de tu pueblo / Del Norte / Sobre mi cabeza”

·         ESCUCHANDO A HOMERO “¿Dónde han quedado las voces, oh sombra? / ¿El mar que las trajo, el verso / y el terror, dónde están?” “Le daré mi nombre a las cosas que el mar me arroje           

·         HELENA “Si aún soy Helena ante los muros de Grecia, / ante los mares de Grecia”.


Mar adjetivado
Adjetivar es uno de los grandes desafíos de los poetas, mas en Denis, caracterizar sustantivos, en especial el que nombra a la masa de agua salada, le resulta un recurso acertado; con éste rompe los lugares comunes y crea imágenes coloridas e innovadoras.

·         EL MAR Y EL SUEÑO DEL ESPEJO ROJO “Mientras sobre el mar de bronce dioses rojos ensangrientan el cielo.

·         EL “TEMERARIO” ARDIENDO EN LAS AGUAS DE VILLAMARINA “Canta la roja vela sobre el mar de hierro

·         DE UNO QUE VIO A CIRCE “A orillas de aquel mar inquietante sus labios me llamaron, y he sido fiel / A la cadenciosa luz de aquella noche”.

·         ESCUCHANDO A HOMERO “OH noche, espejo, mar incansable / resonando como una cítara”

·         DÉDALUS “Ojos de águila, músico y guardabosques / Desde allí suena con el mar envejecido / canoso, / Barba blanca salpicada de espuma.

·         EZRA, ARA VOS PREC “A esta hora sin augurios, cuando han apagado las lámparas /  Un color de mar cae del cielo, / es un martín pescador”

·         LÁPIZ ROJO “Detrás, el mar delirante / Va y viene como la memoria”

·         XV “Y limpia con el índice los bordes / De un mar encantador, al fondo”

·         MAR ABSTRACTO “El tiempo es un mar incesante

·         ÓLEO SOBRE LIENZA “La soledad que me encierra / entre el mar sofocado, enorme / y el rumos de tus labios en la negrura”.

Mar metáfora – Mar simbólico
Con la metáfora se identifican semejanzas entre términos, comparaciones a través de las cuales el mar recrea cualquier otro elemento;  es otro de los recursos retórico de la literatura en donde el poeta Denis crea versos tan magníficos como  originales. En ocasiones herméticos y en ocasiones simplísimos.

·         Ante la pregunta ¿PUEDE EL ARTE SER INVISIBLE? devela lo variable del tiempo… “Mientras las horas cambian como el mar / Y crece el verso que deberá acompañarte hasta el fin”…  “Tú, con el mar ardiendo en los ojos, me dirás: / “Vine a mostrarte los colores de las cosas que sueñas”.


·         EL MAR Y EL SUEÑO DEL ESPEJO ROJO  “Al fondo el irrisorio abismo tembloroso del mar teñido de asombro, /

·         ELLAEl mar sofoca el sueño interminable, hiere la niebla / Con malvados esplendores” // “Sobre la hierba gris se elevan torres gigantescas / Y el mar enciende / Todas sus vitrales”.

·         PARTÉNOPE Si el mar tiene tu forma en mis oídos, / Si el sueño de la ola cóncava en el agua / tiene la forma del fuego, / Si el nombre de la roja espuma en la cintura / Del tiempo es un secreto de tus labios, / Si la biografía del aire que narra el pájaro / Solo existe en tu pupila, / Es que quema tus orillas el crepúsculo de mis manos / Y en el aire sueñan los delfines.

·         PAISAJE INTERIOR “Entonces comencé a silbar una antigua melodía / Del Caribe, un agudo silbido que al ocaso repetía / El demonio cuando azotaba el mar con cadenas”.


·         LA CRIATURA INVISIBLE EN LOS CREPÚSCULOS DE WILLIAM TURNER Y bajo las pasiones mortales tu nombre arde / Y se cierne sobre el mar como el musgo sobre la roca

·         ABSTRACTO DE LA LECTURA El mar que ha dado memoria a tu olvido en los grabados / Lentamente se ahoga en tu cuarto sin sombra”

·         MAGDALENA “Aun la escalera duerme como el mar inmóvil / Y se pierde en el espejo, / Detrás el mar verdadero tiene otros colores

·         TAMERLÁN “Pero descansa en los ojos el diablo de la luz, / En el alba que regresa / Como un tigre de fuego en el mar lleno de anillos

·         LA CASA DE ARENA “¿Por qué  no tocas con tus lluvias, con la sal / De tus mares, con tus colores traídos de regiones extrañas / La casa del sentido / Y del lenguaje”

·         EL MAR Y SU BOTELLA  El mar colma el asombro, se abre una luz.”

·         X Allí donde el mar crece, una arena teje y desteje el hilo de un laberinto donde todo se pierde”… “Si allá, en el mar de los espectros, nunca estuvimos?”

·         POEMA DEL CAUTIVOel mar brama como un león herido, rasca su enorme cabeza…”

·         POEMA DE CRISTO “La lenta metamorfosis del mar que se arrulla en su mar y en tus ojos de mar reposa”

·                                 UNICORNIO Hay un mar detenido junto a la página gris de San Juan de la Cruz,”

Mar personificado
La personificación es también, al igual que la metáfora, una figura literaria de gran interés en el análisis de la poética de Fernando Denis. Desde luego que al ser el “mar” el personificado, se logran imágenes contundentes que lo humanizan de tal forma que se siente un aliado del poeta, un amigo que acompaña.

“Con el recurso de la personificación se acentúa esta especie de introspección de lo sensible, este hacerse parte de la naturaleza asimilándose a ella a través de esta espléndida metáfora: “Mar que envejece el dolor de los colores/ en la sombra”. Quién había hablado así de los colores como si estos tuvieran una entidad humana? Ya lo dijo Gaston Bachelard en su libro La poética de la ensoñación: “... la sensibilidad de los soñadores de la mirada es tan grande, que todo lo que miran asciende al plano de lo humano”. LA POESÍA DE FERNANDO DENIS Por Cristina Maya El Nuevo Siglo, Enero 10, 2010. (5)

·         El mar entonces es la metáfora recurrente como en el poema: ERÓSTRATO “El fuego ardía en rojos leopardos que mordían el sueño / Como el mar de la tarde muerde las palabras”

·         DESDE LOS INACCESIBLES REINOS  El mar está tejiendo con mi aliento / Los colores de la muerte”… “La tarde, con paso de bosque, se hunde / En los aromas donde reina la tiniebla / Y el mar, lentamente, está muriendo en mis brazos

·         MÚSICA DEL NUEVO MUNDOEl mar dibuja en el ocaso, resuena; suave es el mármol amarillo / Para la lluvia; / Aguas azules para los ojos de las Meninas.”

·         DÉDALUS “Ojos de águila, músico y guardabosques / Desde allí suena con el mar envejecido / canoso, / Barba blanca salpicada de espuma / Dice que, el mar canta como una bruja en los bosques

·         POEMA DEL TALLADOR El mar se aferraba con uñas a sus aguas, / Y yo, la blanca Lilith en su abrazo cóncavo, / Sentía bajar las auroras llenas de pájaros / hasta mi sueño”

·         XIV “… busca / En el oído de la campana, en el oído del mar / El tono de una música de redobles antiguos,”

·         RETRATO El otoño; más allá, detrás del río / que es fiebre y juventud, el mar olfatea el tiempo de los cazadores de aves / del Caribe con colores más vivos.

·         YANERIS (Poema editado del Vino rojo de las sílabas) “Yaneris me llamarás, / el mismo nombre que con estrépito grita el mar / entre las rocas”.

·         EL MAR ARROJA SUS MONEDAS DE ORO “…Mientras el mar arroja sus monedas de oro en la orilla y la mirada de tus ojos violáceos desciende / y las recoge”

·         EL MAR ES LA MORADA El mar finge su desdicha, lleva su aspereza / hasta las ruinas, / ovilla sus razones en el cuenco de piedra, / grita en la humareda y después / es agua, / es la morada tensa y fría del animal herido, / y va y viene como una deidad embravecida, / verde entre tus dos ojos, / para borrar las huellas de su ardilla, / para limar sus huesos”.

·         COSTA VERDE El mar trenza su noche, narra su piel ondulante, / sus lianas de plata, / esconde en las armonías la soledad sin tregua / de su embriaguez, sus curvas ideas, / su ciego rumor de agua creciendo como un imperio”…“El mar trenza su llama oscura, narra el nacimiento de la diosa en las escolleras, / imprime su sueño en la roca, en el lenguaje de la roca, / y sus rojos cabellos se confunden con las fogatas”… “El mar trenza el aliento vegetal de la tierra”.

·         DÉDALUS “Ojos de águila, músico y guardabosques / Desde allí suena con el mar envejecido / canoso, / Barba blanca salpicada de espuma.


Mar  definido – Mar descrito
Otro de los recursos empleados en la poética de Denis es precisamente definir el concepto de mar. En los presentes versos se puede apreciar como se trata de una figura simbólica que se ha trabajado arduamente y que tales definiciones o descripciones encajarían en un compendio sobre el tema.

·         Un mar de ardiente fiebre calcina mis sentidos / Mi pecho es una ciega tempestad invisible” de esta manera nos dice que, SIGUE SOÑANDO, WILLIAM TURNER.

·         ELLOS es un poema con imágenes herméticas en especial esta, en donde de alguna manera fluyen torrentes sanguíneos “sobre el mar”: “Después, en las manos rosadas cogimos las algas / Y las comimos en la ribera oscura / Antes que las venas heladas sobre el mar / Arrojaran el invierno.”


·         En AGUADA, una definición está latente, la de ese mar que se dibuja suavemente en el papel: Mar para las metáforas de arena, / Mar incesante en las catedrales que sueñan / Voces de muertos, / Mar de portentoso mar, / Mar que arroja antiguos papiros de sal / En las palabras, / Mar de escombros que enferma de crepúsculos: / “El Caribe son los ojos”. / Mar que envejece el dolor de los colores / En la sombra. / Al otro lado del mar / Una mujer vestida de rojo toca el clavicordio.”

·         LO QUE DICE UN ORNITÓLOGO PRERRAFAELISTA En ese enorme lienzo semejante al mar / Que estremece el lenguaje”.

·         MONÓLOGO DE UN HOMBRE VESTIDO DE GRIS “Las noches se levantan / Con ese verde oscuro misterioso / Que ya el mar acostumbra a los viajeros”… “Montes, playas, montañas doblegadas sobre el verano / Han dejado de ser importantes: solo el mar y el milagro, / Solo la barba de Cervantes”:

·         DENISEOS “Y en su eterna sustancia sin orígenes / Ardieron los mares, / Mientras nos amparamos en un verano que inventaron árboles / Devoradores de pájaros”

·         DESDE LOS INACCESIBLES REINOS   “Mi corazón salpicado de espuma / Entre los árboles del mar está llamándote”

·         MAR ABSTRACTO  “El tiempo es un mar incesante que perfora las piedras, / que devora los huesos”.

·         EL MAR ES LA MORADA El mar finge su desdicha, lleva su aspereza / hasta las ruinas, / ovilla sus razones en el cuenco de piedra, / grita en la humareda y después / es agua, / es la morada tensa y fría del animal herido, / y va y viene como una deidad embravecida, / verde entre tus dos ojos, / para borrar las huellas de su ardilla, / para limar sus huesos”.

·         POEMA DEL CAUTIVO El mar es un milagro que me espera, / y en la hora tumultuosa escucho su bramido misterioso. / Despojado del mundo y encerrado en el mundo / el mar brama como un león herido, rasca su enorme cabeza…”


Mar sugerido
Más allá de la literalidad ante la presencia del concepto mar, se busca resaltar aquellas imágenes poéticas o no con las cuales el poeta nos escribe del mismo sin nombrarlo directamente.

·         TUS ORILLAS “No cabe en tu abrazo la vida entera; / Pero todo el Mississippi y el Magdalena / Desembocan en tus ojos; / Por eso amo tus orillas”

·         JUANA, RECOGEDORA DE CARACOLES NEGROS “Y entre sus cabellos de encrespadas olas marinas / Deja caer los caracoles negros que se pierden”.

·         XVI Los párpados se abren como un océano / Y sobre el azul / El trueno que desciende, y otra vez / los párpados se cierran”

·         LA CIUDAD EN EL MAPA DE TU MANO Tus dedos de espumas salpican mis mejillas”

·         WALKIRIA V  “Serás la escultura marina perdida en el bosque de miel”


Mar  literario
Las referencias literarias no se hacen esperar cuando se conoce la amplia influencia de autores clásicos y modernos sobre Denis. Desde las imágenes marinas de Homero hasta los personajes de nuestro premio nobel Gabriel García Márquez, nuestro “Homero del Caribe” rinde homenaje a tales obras de la literatura universal bañándose en esos mismos mares.

·         ESCUCHANDO A HOMERO “¿Dónde han quedado las voces, oh sombra? / ¿El mar que las trajo, el verso / y el terror, dónde están?”

·         BALADA DEL MARINO FENICIO Mis hábiles huesos, endurecidos como / El mármol de un palacio, / Han conocido el secreto del famoso mar de Ulises

·         EL ESTANQUE DEL AHOGADO “Detrás de las arenas movedizas, detrás del mar y el trueno / la tela resplandece, brillan los violines / de plata junto a la tumba, / Caen otros colores destrozados por el día / Y manchan un bello crepúsculo de Virgilio”

·         POR FAVOR, AÍDA NO VENGAS AL JARDÍN “Te regalo la historia de la espada. Es preciso / Que cantes los mares y seas la luna en las páginas de arena”. “Te regalo el mar de Coveñas sin Elenas de Troya / Sin Simbad y sin Vikings”.



Mar estampa
Representado por las imágenes, a manera de fotografía o acuarelas, en las cuales la sencillez del verso le permite emplear la palabra “mar” como acompañante de la idea.

·         LOS QUE SE ENCONTRARON “Imaginé que nos sentábamos en la orilla / De un anónimo poema / En una barcarola sobre un mar en calma”.

·         YANERIS (todo) “La misma que desnuda resiste el embate del mar / Y canta su canción imposible”.

·         EL MAR Y SU BOTELLA “¿Dónde habita la memoria de los libros / Que se arrojan al mar?”

·         XVII “Polvo. Cielo rojo. Tumbas en procesión hacia el mar / hacia el agua mística donde nacen los pájaros”.

·         POEMA DEL CAZADOR DE AVES El aroma del mar me recuerda tu aliento

·         MAR ABSTRACTO La palabra se detiene junto al mar y lo nombra”.
·         “…En un cuadro abstracto, / un mar en llamas / bajo una lluvia sin cielo, sin violines, sin colores”

·         LA CIUDAD EN EL MAPA DE TU MANO “Y junto a los muelles, detrás de los jardines / que se apagan en el mar, / dibujemos la hora ilusoria”.

·         SALOMÉ “¿Qué importa el mar, si va o viene, mientras quedo inmóvil entre dos colores?

·         SOLLOZA ELVIRA SILVA “No bastará el mar para ahogar esta soledad

·         EL MAR Y EL SUEÑO DEL ESPEJO ROJO “Y más allá de sus estrofas que venera la suerte de los astros / El mar se acerca y se retira a tus espaldas”.

·         AGUADA / Al otro lado del mar / Una mujer vestida de rojo toca el clavicordio.”

·         ELLA “De entre las cenizas de la tarde renacen tigres / Que al llegar la noche mueren con los ojos fijos en el mar”.

·         BALADA DEL MARINO FENICIO Y oculta entre sus paisajes de tinta / En cada puerto el alba reverberaba / En los cabellos de las mujeres del mar

·         LA CRIATURA INVISIBLE EN LOS CREPÚSCULOS DE WILLIAM TURNER Y yo sobre el mar veo los bosques incendiados”

·         XIV  “…De su terrible obsesión / por el fuego, por el color azul, por el mar y las ciénagas”…

Si la figura del mar se mantiene en la retina del poeta Fernando Denis es por ese “hilo umbilical” que nunca se corta en el hombre Caribe, sin embargo, este hombre Caribe fue más allá a través de su poética para develar el mar en el tiempo, en la geografía, en la semántica, en la música y hasta en la pintura. Los mares de Fernando Denis  llegan a sus lectores desde diversas latitudes e imágenes poéticas que lo consolidan como el poeta contemporáneo que refleja mejor el paisaje Caribe con la óptica del pintor y el tacto del escultor.

Nota al margen: Cabe, en adelante, establecer un paralelo entre Denis y otro grande de la poesía magdalenense ya mencionado en el presente artículo: Gregorio Castañeda Aragón; con quien se establecerá tesis de grado



BIBLIOGRAFÍA

 (1) Tedio, Guillermo LA CASA DE ASTERIÓN ISSN: 0124 – 9282 Revista Trimestral de Estudios Literarios Volumen XI – Número 42 Julio-Agosto-Septiembre de 2010 PROGRAMA DE HUMANIDADES Y LENGUA CASTELLANA FACULTAD DE CIENCIAS HUMANAS - FACULTAD DE EDUCACIÓN UNIVERSIDAD DEL ATLÁNTICO  Barranquilla – Colombia El URL de este documento es: http://casadeasterion.homestead.com/v11n42denis.html

(2) Duque Naranjo, Lisandro El poeta Fernando Denis: “QUIENES ME LLAMAN ‘POETA MALDITO’ no han leído a los poetas malditos”, dice molesto y sobrado de razón el...  EL ESPECTADOR, Dic. 6, 2009. http://www.elespectador.com/columna175914-el-poeta-fernando-denis

(3) Denis, Fernando. LA GEOMETRÍA DEL AGUA. La otra orilla – Poesía. Gripo editorial NORMA 2009 Bogotá.

(4) Ripoll, José Ramón LA CASA DE ASTERIÓN  ISSN: 0124 – 9282 Ensayo
Revista Trimestral de Estudios Literarios Volumen XI – Número 42 Julio-Agosto-Septiembre de 2010  PROGRAMA DE HUMANIDADES Y LENGUA CASTELLANA FACULTAD DE CIENCIAS HUMANAS - FACULTAD DE EDUCACIÓN UNIVERSIDAD DEL ATLÁNTICO Barranquilla – Colombia

(5) Maya, Cristina LA POESÍA DE FERNANDO DENIS. El Nuevo Siglo, Enero 10, 2010.

Denis, Fernando. LA CRIATURA INVISIBLE EN LOS CREPÚSCULOS DE WILLIAM TURNER instituto Distrital de Cultura y Turismo – Santa Fé de Bogotá – Colombia 1997

Denis, Fernando. VEN A ESTAS ARENAS AMARILLAS. Colección viernes de poesía 25. Universidad Nacional de Colombia, Facultad de Ciencias Humanas, Departamento de Literatura. 2004. Bogotá D.C.

Denis, Fernando. EL LIBRO ROJO DE LAS SÍLABAS. Editorial La Serpiente Emplumada. Tortuga Ediciones. 2007. Bogotá D.C.