LOTERIA...

sorteo que gira entre los números exactos de la ecuación de nuestra “cacareada felicidad”… nada tengo en contra del azar, nada me alejaría de la seguridad implantada desde los días de la abstinencia de innecesariedades… hoy soy lo que forjaron en mi los abuelos… el exilio, el estar juntos a pesar del otro, el estar con dios, el llegar a la muerte tan cerca del otro… el quedarse enraizados en los recovecos mentales de los demás. Sin embargo, la rueda de la fortuna recorre los senderos de una montaña, el asfalto de las carreteras y el pavimento de lo que soy

BORRADOR DE ENSAYO...

DIOS EN LA POÉTICA DE HÉCTOR ROJAS HERAZO
EN EL ENCUENTRO CON SU ESENCIA

Buscando a Dios me encuentro entre otros con Héctor Rojas Herazo y me descubre en un nuevo paraíso donde “el barro escoge un hombre”… lo señala y madura / le da su resplandor y su fuerza callada / y un poco de ceniza le derrama en la sangre /… Me dice Rojas Herazo que Dios a veces decide olvidar… olvidarse de todo o parcialmente de gente que se le sale de sus omnipresentes manos… “porque en un fino sitio tu voz rema en un aire donde él “Dios” nos olvida”… aunque a veces también hurga como con un palito entre las cenizas del infierno y de allí extrae a uno que otro… Pero a él, a HRH “algo le fue negado desde el comienzo, desde su propio conocimiento”… aunque de niño en su casa entre los robles “algo de Dios, entonces, llegaba a las ventanas / algo que hacía más honda la brisa entre los robles”… entonces a él. A HRH en su “Primera Afirmación Corporal” empieza a descubrirlo en cada célula: “dulce materia mía, lento ruido, / de humo a voz en nervios resbalando…/ de sigilosas venas, de sonidos, / por extraños follajes amparados / Este soy yo, lo sé, lo reconozco, / lo dicen mi volumen y mi sombra /… Este soy yo. Lo digo con mi fuego, / lo afirmo con mi olor y mi latido / y la luz de mi traje lo pregona /… Un hombre oculto, un hombre que camina, / un pueblo celular, desconocido, / con hígado y pulmón tras su mirada.” / Hasta que quizá lo iguala a él, a Dios: “Este soy yo, lo digo simplemente: / un hombre que se muere por la tarde / para encender al alba su garganta, / un hombre que conoce sin saberlo / a todo lo que vive y se incorpora, / a todo lo que muere y resucita, / y a lo que duerme entre la sal y el cielo / no me llamen , siquiera por un nombre / llámenme simplemente / como se llama frío a lo que hiela / o fuego a lo que quema / o viento a lo que esparce y multiplica…

NUESTROS MUERTOS...

y si de pronto
descubrimos que nuestros muertos
siguen allí junto a nosotros

esperando a que aprendamos

el lenguaje de la muerte
la visión del más allá
la clariaudiencia del silencio
la caricia de su esencia


a t r a v e s á n d o n o s
p o s e y é n d o n o s

aún con sus sabios o necios consejos
con sus risas desesperados
si nos deshicimos de sus cosas
buscándolas

si los desfotografiamos del recuerdo

y si tal vez
los abuelos siguen allí en la casa de infancia
donde enraizaron lo que creímos su despedida

y nos mudamos y los dejamos solos

RECITAL EN EL MUSEO TAYRONA...

de izq. a der. Adrian Pino, Yo, Evanis Potes y Monique Facuseh el día miércoles 8 de noviembre de 2.006 en la sala del Museo Tayrona en una lectura de poemas de antología.