ando... iendo


libélulas revoloteando...

en el abracadabra de una sonrisa de labios negros...

que se desvanecen intereses
y la gente no te nota por la rutina
y te llaman
y te invitan
y te acosan
donde muchos son mesias

y se le huye al tiempo compartido
cuando la soledad es
una mujer de cero en conducta
para el trago de licor
la nicotina y
los placenteros vínculos
de los cuerpos anónimos

me esfumo en el abracadabra
entre el clima adverso de una pesadilla
donde despierto a otra pesadilla y a otra más
como el humo blanco y pesado de los sentidos

cuando no tengo lenguajes
para nada decir ni imágenes que evocar
en las sepias fotografías
de álbumes gastados

intento tinto tonos tontos...



ahora dedicado al yo que no soy pero que satisfacce...
los minutos cobran su peso en oro
y los pago en el compartir gente que abisma soledades

tengo, tomo, tanto, triunfo...
en el todo y nada de
una atmósfera terrestre que ya no desafía

evocar abre una ventana
ficcionar otorga plumas
a veces solo el beso apretado y mordido
levanta de la posición del sexo sudado, ebrio
y luego las miradas que se cazan como presas
son preseas de vez en cuando
y luego la promesa humana que vuelve no corresponde
al destino "celeste"
para buscar el insomne sueño
y balancear las jornadas
sin que éstas suban o bajen
en la cuestión de equilibrio que
no enfrentan a la mujer que ES
y lo ignora...