VERICUETO

Intuyo tu cabellera peinada de cielo

El giro
El trasladar de los días
El futuro de esta propia derrota…

Ya no Batallo, vaciado mi estado en guerra

-sin estrategias-

Esquivaré, por amor, tus ojos
no quiero escribir.

otro U otros hablan del poeta

Se manifiestan, habitan y revelan

Que no volar... seguir poblando
Mis papeles Con más palabras
De otros

agosto 13, 14, 15 y 16... TALLER RENATA-SANTAMARTA... encuentro nal. de directores renata




Gustavo Arrieta en recital poético homenaje al periódico VOZ




El director renata-santamarta por la feria del libro...

Tribulaciones de Saturno...

Entro al bar
Busco la música estridente
Busco los cuerpos amorfos
Para acallar mi pensamiento y
esta piel que me están hablando
De una manera descomunal
Busco esa forma del silencio que
sale de todas las bocas a la vez

Callo
Tomo a sorbos,
algo de este cielo que duele

algo pasará...

IRON-MAN

A través de la reja mojada
Más allá de la mañana lluviosa
Mis ojos se instalan en la lejana montaña...

De memoria
Repaso la tierra negra, las raíces en sus cofias,
La hojarasca en entrega, los insectos eternos
Las huellas de alguien descalzo,
su respiración sin límites
Su piel en rocío, mezcla de llovizna y sudor

La montaña
Mis ojos
La lluvia
El hierro forjado
Un corazón de pájaro sin plumas ni vuelos
Unas garras sin presa
Una visión aguda en su territorio breve
Cuatro paredes de condena...

RONDA DE LA MUERTE...JOTAMARIO ARBELAEZ (Cali, Colombia 1940).

No hay día que no traiga
como un fatídico cartero
noticias acerca de la muerte
de algún amigo de la infancia.
No es que estemos muy viejos
ni ha estallado la guerra.

...

Nada tengo contra la muerte.
Pero me hubiera gustado vivir
la promesa de un paraíso
donde el amor fuera posible
sin la espina de su corona.

CONTINUIDAD DE LAS PARTES

... en el manifiesto de los días,
lo hecho y/o dicho, está
pende de un hilo tangible la cordura

-ubicuidad de la soledad

bebo mi café en una taza salmón
para que
remonte caudaloso mi garganta
un nudo.

LITERALMENTE... colectivo literario de ta.li.u.m.


PRESENTACIÓN
Por: Lic. Gustavo H. Arrieta López

Siempre es grato saber que se están dejando semillas sembradas por donde pasamos y que por este sendero de la vida que ha sido para mí el Taller Literario, desde que lo creáramos por allá en el 91 varios compañeros del extinto programa de Lenguas Modernas junto a profesores de la talla de Martiniano Acosta, quien evidentemente prologa la presente edición, hasta hace tres años que lo refundaran las iniciativas del rector titular Carlos E. Caicedo Omar; tales semillas del TA.LI.U.M. han encontrado un gran campo fértil para buenos cultivos y buenas cosechas.

Los jóvenes escritores y poetas aquí publicados se fueron congregando por este camino que se dirige hacia la “ruta que va al sur”… mientras forjaban, antes que letras o palabras, toda dinámica de vida, entre la academia y la lucha por su propia superación, entre los talleres de lo que llamé de “apreciación y creación” con la visita de poetas y escritores en cuerpo y alma o sólo de cuerpo o sólo de alma, entre las virtualidades de los blogs en internet y la identidad de imágenes, entre la música de los argentinos de antes y las películas de todos los tiempos y los tintos del parque de Bolívar o las casi ebriedades de los fines de semana.
Todos ellos constituyen la esencia para alcanzar el fruto anhelado de esta publicación y por tal motivo me propuse descifrarlos en la constancia de los días o encriptarlos en los entrelíneas, -subterfugios que los graduarán profesionales en sus respectivas áreas pero en adelante llevarán un matiz distinto o a los otros, delineado en el rostro o en el modo de andar o decir:

Encuentro en Adriana Zapata a una narradora por naturaleza que responde con la escritura a esas voces ancestrales del Caribe. En Álvaro Acevedo, con su corazón de pájaro mítico representa lo que no se puede tapar con un dedo y palabra funda imperios. En Angélica Campo, vivo ejemplo del adalid que en la plaza pública levanta su puño, su lenguaje de esperanza para labrar reflexiones.

Carlos Pimienta, sabe que la juventud requiere de la redención corporal y mental, mientras que desde su vocación de médico receta las historias del perdón; Cristian Casallas, construye sus industrias poéticas desde la desfachatez de su modo de ver y sentir para evadir quizá la responsabilidad de las rutinas esclavizadoras de la posmodernidad.

Diana Bonilla, el hada que aprende tanto a volar como a mezclar ingredientes mágicos para esta vida gourmet. Elvira Olivo, la voz que otorga luz los versos más abismales cuando la caída libre va de las palabras a los hechos. Erika Ortiz, en la antropología encontrando las respuestas a las respuestas.

Félix Liñán, poseedor de la imagen futurista y sin esperanza del mundo. Jorge Mario Sarmientoperez, hasta donde su voz alcanza, hasta donde su vista alcanza, dominios de la eternidad que le son propicios para la conquista del poema. José Bins Torres, transeúnte de la vida en el aprendizaje de los designios del dios que le otorga, como a Diógenes, su lámpara. Julio Azar, acertado el talento con que él se la juega toda en busca de la imagen o secuencia de la realidad que es el dejá vú del éxito.
Luís González, paso a paso descubre los tránsitos de sus constelaciones por las sombras de las gentes sin avenidas. Marshall Monterrosa, inquieto duende de las historias por contar, él mismo las escribirá, él mismo las leerá para quienes no desean soñar. Mauricio Arrieta, sus alter ego le permiten ser escritor y protagonista y antagonista y editor y lector y crítico, y si acaso él se sabe uno sólo tanto para la imagen como para las letras.

Oscar Fernández, cierto misticismo, quizá ascético, hacen de su escritura puntual desde el ser y para el ser. Pedro Hernández, asomarse al agujero en el árbol para emprender este viaje literario a través de la magia de su literatura. Verónica Meléndez, transciende la fotografía de los hechos para contar sus impresiones de oráculo y presagio. Yariffe Marín, un latido como un pálpito desciende desde sus afanes de princesa índigo, la metáfora es su estandarte de paz, aunque su lápiz es el estratega de las batallas.

Testimonio entonces, esta ingenua publicación llena de aciertos, sin el temor de equivocarme y defendiéndola a capa y espada. Evidencio el acto de la promoción de la lectura y la escritura como circunstancias de un imaginario cultural, para que a futuro, sombras milenarias de aquello que hoy es retoño, nos amenice los mediodías calurosos de este trópico Tairona y Caribe.

Gustavo H. Arrieta López
Octubre 10 de 2.008

PRÓLOGO A "REGRESEMOS A QUE NOS MATEN AMOR" de Adolfo A. Ariza


REGRESAR ES VIVIR… por Gustavo H. Arrieta López

Para los colombianos que no vivimos directamente el “conflicto” (entiéndase por conflicto y no se olvide nunca, las masacres - imágenes como latigazos-, las desapariciones, los desplazamientos, el narcotráfico, la corrupción -no me atrevo a utilizar el etcétera-, las extorsiones, los asesinatos selectivos… -y todo para mantener la democracia tal cual como está-); para muchos de nosotros, como los poetas, los que no le aullamos a la luna, este estado de cosas nos lleva a desear ser como los superhéroes de la tele y nos preparamos siempre, con el lenguaje, para la “batalla” -con armas tan poderosas hechas de palabras… ¡Cómo le tienen miedo los violentos a las palabras!. Cuántos de nosotros, como el poeta Joaquín Vizcaíno Vizcaíno a quien menciona el autor, no han inmortalizado sus versos y su nombre frente a la injusticia y la cobardía de los demás.

Qué arma bélica son las palabras en los altos recintos cuando no se ha podido o no se ha querido acabar con la gallinita de los huevos de oro, pero si con los que le echan el maíz; qué objeto contundente resultan las palabras en cualquier calle de cualquier ciudad, de las nuestras, cuando las voces no alcanzan el grito-fruto deseado; qué cosa representan las palabras escritas versos entre las páginas selectas e inexploradas de tantos libros de poesía.

Adolfo Antonio Ariza Navarro debe cargar sus poemas cual cruz a cuestas, no sólo por su homenaje, a modo de minuto de silencio, al extinto municipio de Avianca (Magd.) con el que presenta su trabajo sino también porque al evocar lo ocurrido, está apuntándole a aquellos violentos de algún modo, y amenazándolos: “regresaremos a que nos maten”…

Luego ese tono impersonal con el que asume a varios de sus protagonistas… a Anael, “Cerremos el baúl con los antiguos recuerdos / y abramos uno nuevo, / con el viento y el olvido a nuestro favor.”; a el ahijado, “Lo buscamos para saber si seguimos existiendo, / o para saber si nos colocamos el vestido de luto.”; a Jairo José, el paramilitar, “Tenía miedo Jairo José, lo sé, nos temía a nosotros; pobrecitos ingenuos, pobrecitos inocentes.”; a el Murciélago, “Con el primer impacto de la mano de pilón, / “El Murciélago” perdió el radar, / Se le salieron los ojos.”; a Viloria, “Viloria se murió del corazón después que los hombres le pidieron mil disculpas por haberse equivocado.”; a Ramiro el ciego, “decidió quedarse el día que todos abandonamos el pueblo.”; a el viejo Miguel, “Y la muerte, un fruto marchito que recogían los más viejos para rejuvenecer el alma y acercarse a Dios.”; ah sobre todo a el verdugo, “¿Qué harías tú, si fuera yo / El que blandiera el hacha…”, no son más que “heterónimos”, de un país con sus miles de víctimas delimitando la geografía nacional… y que el poeta las asume en carne propia, en el miedo, en el grito con su golpe y viceversa y si acaso también en el paisaje que cada uno reflejara en todas las células, “yo vi la luna triste el martes de carnaval”.

Si acaso entonces, la solución no la tendrá quien lance la primera piedra, sino quien desde sus versos de un “Poema Inicial” aproveche que Dios haga la siesta y que los poetas duerman… para que su voz edifique, como ya lo dijo Shakespeare: “el mundo está hecho de la misma materia con que se hacen los sueños”.

Gustavo H. Arrieta López Enero 19 de 2.009

PRÓLOGO... A BOLSA DE VALORES de Martiniano Acosta A.


SI EL AMOR FUERA ASÍ COMO SUMAR BESOS Y CARICIAS, RESTAR SOLEDADES Y FRACASOS, DIVIDIR RENCORES Y OLVIDAR INFIDELIDADES, MULTIPLICAR DESEOS, PASIONES. (M.A.A.) por Gustavo H. Arrieta López

¿Para dónde va este mundo en sus vueltas y vueltas, rotándose-trasladándose, cuando las dinámicas socioeconómicas y culturales transforman al individuo en un ser mercantilista, mecanizado, metalizado, materializado en afanes con sus logros y frustraciones a la orden del día? ¿Quiénes son los que giran la rueca y con qué fines? ¿Podrán las humanidades frenar la velocidad luz de la hecatombe?
¿Deberíamos acaso, “los amorosos”, crearnos un planeta donde los sentimientos y las emociones puedan fluir libremente sin el control remoto del Nuevo Orden Mundial?

En “Bolsa de Valores”, Martiniano Acosta Acosta versa algunas claves de cómo interpreta una relación de pareja en el nuevo milenio. Más que poemas de amor en el lenguaje técnico de los negocios internacionales, son como breves tratados insospechados a salvo de las fauces de las macroeconomías del orbe, para ser firmados con cada lectura y regidos por quienes, en sus ideologías, prefieren ejercer valores éticos y morales para enfrentar a la sociedad de consumo… “Allí, donde el flujo de la nostalgia se manosea en la soledad de un domingo cualquiera de ciudad habitada por largas y alarmantes reformas tributarias.”

Pero realmente el amor es otra cosa; lo pretendo sin jergas ni intereses, a través del decanto de los años. Sin embargo, estamos antes el avasallamiento de generaciones que para nada ostentan dignidad… “Situación y emoción que como un nudo apretarán mi corazón porque dejarás de ser ese amor provinciano para irte descalza por las rutas de las ciudades a deambular…a comprar… y vender…no sé qué baratijas de caricias.”

Pero en el juego semántico ambiguo del concepto “Bolsa de Valores”, podríamos coincidir con el autor: “si el amor fuera así como sumar besos y caricias, restar soledades y fracasos, dividir rencores y olvidar infidelidades, multiplicar deseos, pasiones.” Para calcular si se trata de… “la organización privada que brinda las facilidades necesarias para que sus miembros, atendiendo los mandatos de sus clientes, realicen negociaciones de compra venta de valores, tales como acciones de sociedades o compañías anónimas, bonos públicos y privados, certificados, títulos de participación y una variedad de instrumentos de inversión.” http://es.wikipedia.org/wiki/Bolsa_de_valores ) o de una bolsa, ya de papel o plástico repleta de todo aquello que estamos perdiendo o ya hemos perdido y que ni siquiera el amor podrá redimir.

DE LOS BRAZOS CRUZADOS... (no hay camino, se hace al andar)

he caminado detrás de ti
he sorteado los senderos de Altascumbres

te has alejado cada milímetro
sospecha, evidencia, desparpajo
para el lenguaje de la inmundicia
tuércele el cuello como escurres la ropa

o crúxate de braxos
cuélgate en el tendedero
a que el sol te de pleno

ah, no olvides hacerle el quite
a los "amigos".

BUENA PREGUNTA

¿me regalas un segundo?

relativa dimensión del universo que eres

insignificancia del tiempo que padecemos

pétalo del no me quiere, diente de leche para el ratoncito pérez,...

नाडा अ मिएदो टेंगो

mano de papá que en vida
destruyó cosas de este y del otro mundo

me asustan sus dedos
entre los charcos de un agua
que limpiaba sus zapatos

paso del viento en su manga de camisa

los ladridos no dejan ver al perro
los autos no dejan ver a la gente
la fuerza no deja que la memoria
sea el camino final.

EL FRUTO QUE RECONOCEÍS...

Yo que he sido fruta caída del árbol
sé de mi esencia desde la raíz de la tierra
descubrí en el ramaje del cielo su abrazo
y el misterioso vuelo de nubes y aves

Yo no sé si los vegetales conjugen los lazos
de los seres familiares; pero soy mango, aguacate o guayaba
dulce sabor de mi madre en el cosecharme al verano

¿De qué más estoy hecho si no es de la pulpa de tu llanto
amor puro y néctar que me formó a semejanza?

Madre piña, papaya, pitaya
vístete cada día del beso de tu hijo en regazo
que se aleja de ti pero no se distancia

O que ya te olvidó
y sigue siendo tu reflejo.

SOBRE LO ARRANCADO (borrador 1)

sabría sostenerme de un estornudo
y es a duras penas lo que tengo;
producto de una alergia,
a los amaneceres quizá...

todo el caracol que me contiene
es un castillo -fortaleza interior-
donde ahora las hadas-madrinas
sobre pasan duendes del pantano

ja...

la luz que habita mis venas
el sendero que restaura mis pies
la mujer amor-amada y su almohada
la semilla blanca en sus orgasmos
el cuenco de frugal onirismo
el laberinto de palabras y su podio

lo arrancado se incrusta en mis uñas
déjame esta parcela intacta
para cuando la felicidad florezca

COMIENZO Y FINAL...

morderse la cola la serpiente
como el universo que es

¿acaso el eje sobre el cual gira el mundo...
no se traslada a pesar de sí mismo?

ja... el beso que no termina de darse
el roce de silencio que es canción épica
la puerta en su fisura
los rastros en su albedrio.

loca tuca de dios... fito paez

Composição: Fito Páez

Solo un touch
y se fue
Loca tuca de Dios
pude ver me hizo ver
su infinito dolor
y al hablarme,
solo y ciego frente al mar
su ocaso
nena, nadie presiente el final
Caminé por ahí,
bajo el sol, bajo el sol
me reí, me reí,
de mi absurda pasión
y al cruzarme
con mi vieja y el zaguán
de casa me piantó un lagrimón,
y voló, voló
Lo que tengas ahí
necesito besar
tu sonrisa sin fin
y mi miedo mortal
ya lo sé, ya lo sé,
no te quiero cansar
con mi tango feliz,
con mi herida letal
y así fue,
fue que pasamos la vidaÂ…
En la orilla de él
nada nuevo pasó
ella amaba su piel;
se abrazó, se abrazó
pero un día no sabe qué pasó
sus alas se quebraron,
y algo se quebró
Nadie va a devolver lo que el viento llevó,
y a mis pies quiero ver,
un hermoso león ,
ya cansado de lamer su corazónÂ…
en llamas
se devora en su amargo rencor.
Lo que tengas ahi
necesito besar
tu sonrisa sin fin
y mi miedo mortal
ya lo sé, ya lo sé,
no te quiero cansar
con mi tango feliz,
con mi herida letal
y así fue,
fue que pasamos la vida…
Loco, loco...