EN EL LENGUAJE DE LAS BURBUJAS


-poemas desde la sierra kogui- por gustavo arrieta lópez

LANZAMIENTO
JUEVES 7 DE OCTUBRE
7pm
En la Biblioteca del
Banco de la República



PRESENTACIÓN

“En el Lenguaje de las Burbujas” es el resultado de la suma de mi estancia como docente, durante un poco más de cinco años, en Nubizhaxa, Resguardo Indígena Kogui – vertiente norte de la Sierra Nevada de Santa Marta -, pero más que la suma, también la resta, las divisiones y las multiplicaciones de tantas sensaciones y emociones juntas al momento del compartir con nuestros “Hermanos Mayores” los Kogui.

Reflejo entonces en cada letra todos los caminos que se recorrieron siempre en búsqueda de una imagen o una respuesta a las preguntas que nunca hice o simplemente el intercambiar dulce del “jayo” en el saludo cordial con indígenas que iban y venían.

A través de lecturas antropológicas se generan las primeras inquietudes de escribir sobre los descendientes de los Tayronas y nace la idea de generar textos que arbitrariamente llamo “breves etnografías poéticas”… una manera metafórica de describir lo que se percibe y siente a la vez. Existen cinco divisiones sustanciales en el libro, los textos de lo que titulo Tradición, referencian parte de una bibliografía compartida y el rigor. Cotidianidad surgen de fotografías mentales con las que quise establecer homenaje a lo cotidiano para que no se convirtiera en rutina, pues esa isla, porción de tierra rodeada de montañas por todos lados, a veces se volvía indescifrable. Otros textos son Biografías, ecos de conversaciones “babélicas” en las noches de “kankurua” mambeando coca o en diálogos caminantes, insignificancias en apariencias. Los textos que llamo Reflexión, hacen parte de una voz apenas tímida que trata de mostrar realidades también aparentes. Los Intimistas, emanan de monólogos interiores con esos fantasmas del silencio, con el río y su paisaje, con el cielo y su paisaje, con la memoria y los paisajes.

MARCO Y EL CÍRCULO VERDE por Martiniano Acosta A.



Para usted que acaba de dejar atrás una agotadora jornada laboral, está publicada esta novela: “Marco y el Círculo Verde” en ella encontrará un espejo ovalado por donde redescubrir sus antiguas realidades mágicas; abandonadas con los últimos juegos infantiles. Ramón Bocachico, si, como lo oye, un pez se convertirá en su amigo y lo llevará de su aleta por muchas aventuras.

No quiero hoy hablar de Literatura Infantil o Juvenil. Quiero que hoy se presente a usted mismo su niño interior, con el cual podrá hacer de su vida, una existencia más placentera y/o si ya lo conoce, pues tendrá la oportunidad de dejarse llevar por la primera novela de Martiniano Acosta, parte inicial de una saga o trilogía que encontró su “buen viento y buena mar” en el plan lector de Educar Editores.

Sacando cuentas, son 18 años desde que reconozco en Martiniano a un niño grande, primero como profesor diferente el cual a través de la literatura me permitió a mí soñar con estar hoy aquí frente a ustedes, haciendo esto… luego al escritor de Los conejos dorados y el de La ciudad de las ventanas, narraciones fantásticas germen al fin de esta obra; y entre ires y venires a la persona que batalla con su rutina para ganarle la guerra a los años y seguir siendo ese niño como Marco entre los avatares de su imaginación.

Pues Martiniano Acosta Acosta ya encontró su “Orquídea blanca de la Paz” y dese brindárnosla, no en bandeja de plata, no. Presenta ante nosotros un mapa, en cada capítulo podremos seguir los rastros que un niño amante del bicicrós y su nuevo amigo Ramón Bocachico junto a un pájaro de tres cabezas para encontrarnos con el Guardián de los Ríos, aventurarnos con duendecillos, recorrer una galaxia musical con un tal Antón Corchea, llegar al castillo de la Mujer Fénix, pero no se trata de la odisea por la odisea poco a poco, también nos enfrentaremos con un gran antagonista para devolverle la paz a Metrópoli Ce, porque Drogo el alcaraván negro extiende sus inmensas alas de maldad.

Finalmente los invito a llevar esta obra a casa y leerla en compañía de un niño responsable.

Gustavo H. Arrieta López